¿Estaremos atravesando una noche oscura del alma colectiva?

¿Estaremos atravesando una noche oscura del alma colectiva?

Abril 2020

Observando la reacciones y palabras a mi alrededor me parece que la sensación generalizada es la de estar caminando sobre un terreno inestable, oscuro, donde nadie ha hecho un mapa, donde no hay direcciones seguras para ver con claridad donde está la salida. Cuando algo no está claro, es porque está oscuro. Así que tal vez esta “oscuridad” por la que estamos atravesando como humanidad tiene relación con la conocida “noche oscura del alma”. El escritor y místico San Juan de la Cruz la nombró para describir algunas etapas en la vida de todo ser humano en las que descienden a las profundidades para encontrar nuevas partes de sí mismo y crecer personal y espiritualmente.

Estos descensos son períodos en los que se siente tristeza, miedo, angustia, confusión, soledad y vacío. Sin embargo es necesario atravesarlos para encontrar un sentido trascendente en la vida. Tengo la hipótesis de que el egoísmo al que estábamos acostumbrándonos como humanidad nos trajo a crisis humanitarias, climáticas, políticas, filosóficas, económicas y finalmente de salud.

Si reflexionamos a profundidad es posible que veamos la pandemia global como lo que tenía que suceder para forzarnos a detener el ritmo, dejar que descanse el planeta, y restaurar sistemas de creencias, pensamientos y organizaciones humanas. A nivel individual, cuando el cuerpo se está viendo sobrepasado por una enfermedad no le queda de otra que detenerse y descansar para poder restaurarse y sanar. Si no escuchamos a nuestro cuerpo este no tiene más remedio que amplificar los síntomas creando una crisis de salud grave o una depresión o “noche oscura del alma”. Ser humanidad es ser un cuerpo colectivo que puede haber estado pidiendo ser escuchado y no tuvo de otra que enfermar para lograrlo. ¿Será que el coronavirus nos está llevando a pasar juntos por la oscuridad como el último recurso que encontró para que descendamos y encontremos que estamos interconectados como humanos y con los demás seres vivos, que nos necesitamos unos a otros?

Tal vez solo descendiendo a la oscuridad del vacío, el miedo, la tristeza, la confusión y la soledad podemos reencontrar las partes humanas, las verdades profundas que teníamos olvidadas. A redescubrir lo que la mayoría de los caminos espirituales y religiones nos recalcan todo el tiempo: todos nos afectamos mutuamente tanto para bien como para mal. Lo malo que le sucede a una persona afecta a muchas otras y en este caso incluso está infectando a todos los demás, el egoísmo y el individualismo puede “matarnos”.

Pienso que estamos en un punto de inflexión colectiva en el que cuando como humanidad no hemos podido encontrar nuestro camino hacia las verdades profundas de la vida de una manera positiva, entonces las verdades profundas han tenido que surgir de formas más dolorosas para que las hagamos conscientes. Ahora necesitamos continuar descendiendo hasta encontrar las verdades que nos hagan sentir como parte de algo más grande que nuestra individualidad, trascendiendo el egoísmo. Porque está muy claro que salir de esta oscuridad hacia la luz requiere que trabajemos en conjunto.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. | Abril 2020.



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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