Blog || Mónica: sentir intensamente y disfrutar de la vida social al mismo tiempo.

Mónica: sentir intensamente y disfrutar de la vida social al mismo tiempo.

Enero 2020

Hoy quiero platicarte la historia de Mónica, una mujer que ha crecido preguntándose por qué, en muchas ocasiones convivir socialmente la deja sintiéndose muy cansada o ansiosa. Le gusta mucho salir con amigos pero a veces, las reuniones sociales le generan ansiedad y está empezando a identificar por qué. Cuando está en una reunión siempre existe la posibilidad de que pueda pasar un rato muy agradable o de que pueda empezar a sentir mucha ansiedad. Los distingue por su manera de comer, hablar o beber. Si se siente cómoda y fluyendo come lo que le gusta, bebe disfrutando y sus pláticas son diálogos que disfruta tanto al escuchar al otro como al compartir lo suyo.

Sin embargo, si empieza a hablar sin parar, escuchando mucho menos de lo que expresa, a comer de manera descontrolada o a beber alcohol muy rápido ya sabe que hay algo en el ambiente que está ocasionando que su sistema de alarma se active. Para poder quedarse en la reunión necesita utilizar estrategias que inconscientemente ha generado para regular su sistema nervioso cuando este se desequilibra: comer carbohidratos, beber alcohol o hablar compulsivamente. El problema es que la ansiedad vuelve de manera incrementada cuando sale de la reunión y su estado de alarma se reactiva por los excesos cometidos. Se siente recargada del estómago, con dolor de cabeza y vergüenza o culpa por todo lo hablado; sumándole que si el alcohol hizo sus efectos, al día siguiente el malestar y desequilibrio empeoran con la cruda. Por todo lo anterior, cada vez que la invitan a alguna reunión social entra en un conflicto interno porque por un lado quiere ir ya que disfruta mucho de compartir momentos con seres queridos y por el otro lado no quiere ir porque siente miedo de hacerse daño.

Te preguntarás ¿Por qué le pasa esto a Mónica? Puedo decírtelo porque la conocí hace algunos años y he sido testigo de su proceso de búsqueda, autoconocimiento y toma de conciencia sobre su manera particular de ser y sentir.

A través de un gran trabajo de introspección Mónica ha podido ir descubriendo que es lo que hace que se active su sistema de alarma en las distintas reuniones sociales. Las primeras señales las ha podido ubicar en las sensaciones que surgen en su cuerpo. Cuando la convivencia le está resultando agradable puede sentirse relajada, su respiración fluye libremente. Pero cuando la convivencia la estresa se acorta su respiración, se le hace un vacío en el estómago, se tensa su cuello y mandíbula y nace una opresión en el pecho. Todos ellos son los signos que le avisan que está percibiendo algo en el ambiente que le resulta amenazante. ¿Qué puede ser? Mónica es una persona muy sensible e intensa desde que nació. Esto genera que perciba muchos estímulos invisibles que otros no notan. Entre ellos, hostilidad pasiva en una conversación, miradas de juicio, o la tristeza en alguien que no la expresa abiertamente. Al reconocer que esto le sucede ha recordado como desde que era niña se daba cuenta de situaciones en el ambiente que otros no notaban. Recuerda como decía que estaba triste, tenía miedo o enojo sin poder explicar por qué y los adultos a su alrededor tampoco podían ayudarle porque no percibían lo que ella, así que tampoco podían ayudarle a comprender lo que le pasaba.

A sus 40 años Mónica ha empezado a reconocer que tiene un sistema de percepción muy afinado que hace que perciba estímulos que generan sensaciones y emociones en ella aunque no sean reconocidas ni habladas por otros. Con un trabajo de introspección ha empezado a reconocer las distintas situaciones que percibe y a nombrarlas, a describir lo que está percibiendo y sintiendo. Reconocer y nombrar le están ayudando a crear estrategias conscientes de autocuidado en lugar de estrategias inconscientes como comer, beber y hablar compulsivamente. Ahora sabe que en ciertos ambientes se puede activar su sistema de alarma por causas ajenas a ella. Al detectarlo se retira unos momentos para hacer introspección e identificar qué es lo que está percibiendo que la está estresando. Cuando puede nombrarlo decide si prefiere regresar a casa o quedarse consciente de la necesidad de cuidarse para no hacerse daño. También decide a quien acercarse y de quien alejarse según lo que ha percibido.

Auto-conocerse y auto-cuidarse es un proceso que le está permitiendo disfrutar sin miedo de sus amigos y los eventos a los que la inviten. Y ¿sabes que es lo mejor? Mónica, al reconocer el sistema tan sensible que tiene, está empezando a gozar de la intensidad emocional que le produce estar cerca de seres a quienes quiere, y a divertirse libremente sin necesidad de tener conductas autodestructivas. De hecho está aprendiendo que puede comer, beber y platicar disfrutando de cada sensación en su boca y cada emoción que hacen vibrar su cuerpo, mente y espíritu.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. | Enero 2020.



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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