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Coronavirus, a diez días de que te hiciste presente.

Marzo 2020

Coronavirus:
Empecé a escuchar sobre ti hace varias semanas pero te hiciste presente en mi vida hace diez días. Aún no te he conocido personalmente pero tu presencia llego con fuerza a modificar planes que me trajeron discrepancias de opinión con seres queridos y algunos conflictos con mis hijos que frustrados están aprendiendo que en el mundo nadie tiene todo el poder ni todo el control y que todos podemos adaptarnos cuando las circunstancias nos lo imponen.

Tu existencia es un misterio para mí, oscilo entre atribuírsela a una desgracia desafortunada o a una llamada o movimiento con sentido. La primera opción me parece desesperanzadora y me hace sentir desamparo, impotencia y angustia. Pero a la vez me reconforta porque siento que es más empática hacia quienes por tu llegada han perdido físicamente a seres queridos, tienen incertidumbre en cuanto a sus trabajos o sufren de soledad por estar aislados. La segunda opción, pensar en ti como portador de un sentido, me resulta esperanzadora y me hace sentir fortaleza, fe, paciencia, paz y confianza. Me motiva a abrir mis ojos, mi mente y mi corazón para recibir y aprender lo que traes contigo.

Tal vez como todo en esta vida estás compuesto de polaridades. Eres desgracia y llamada en un mismo paquete. Si analizo mis últimos diez días veo que las polaridades han reinado en mi vida. He pasado mucho tiempo sintiendo, pensando, lidiando con conflictos internos entre frustraciones y satisfacciones, deseos y deberes, evasiones y afrontamientos, comodidades y responsabilidades. He necesitado hacerme responsable de aplicar todo lo que he aprendido y enseño a otros en mi vida y la de mi familia para mantenerme y mantenerlos con consciencia y armonía día a día. Porque así he vivido, día con día, con todos los planes a futuro en suspenso. Respirando profundo y utilizando más que nunca el poder del ahora porque la información, las normas y las circunstancias cambian de un momento a otro.

Y con mi continua necesidad de profundizar y comprender busco conceptualizarte o definirte sin éxito porque sigo lidiando entre odiarte y quererte, temerte y confiarte. Puedo quererte y confiarte por regresarme a mí y recordarme el valor de vivir día a día sin expectativas, redescubriendo el placer de lo cotidiano y valorando la cercanía familiar. Puedo odiarte por la lejanía física impuesta con mi mamá, hermano y amigas, por las tristezas de quienes lloran a sus seres queridos, de quienes temen por su sobrevivencia, de quienes sufren por el temor a perder su trabajo. Pensar en ti me provoca esta tensión interna que me impide abrirte los brazos como monarca con corona para mi consciencia y para este mundo.

Lo que sí puedo decirte es que de tanta tensión interna he aprendido que:

  • Estamos todos más conectados de lo que pensamos.
  • Es posible poner el bien universal por encima de los deseos personales inmediatos.
  • Tenemos responsabilidades compartidas porque somos una misma especie.
  • Cuando las personas actúan con avaricia están siendo cegadas por el miedo y se pierden del sentido de conexión que otorga la cooperación y el intercambio.
  • Cuando la incertidumbre del futuro nos obliga a vivir en el ahora reconocemos que muchas preocupaciones que antes nos impedían descansar física y emocionalmente son innecesarias.
  • Hay una fuerza de generosidad que equilibra los momentos de escasez con abundancia.
  • El dolor ajeno aún mueve corazones que generan reacciones en cadena portadoras de esperanza.

Como te dije antes, aún no te lo agradezco a ti porque no sé si es lo justo. Tal vez es una combinación entre tu llegada y los recursos internos que me han ayudado a generar mis padres y maestros. Pero desde luego no niego y si valoro que desde que llegaste he aprendido, recordado y redescubierto más de lo que hubiera imaginado es posible en diez días.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. | Marzo 2020.



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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