Benjamín escucha una nueva voz que lo guía hacia una vida más alegre y libre.

Benjamín escucha una nueva voz que lo guía hacia una vida más alegre y libre.

Abril 2020

Sentado en la mañana de un domingo, con café en mano junto a la ventana de su cuarto, Benjamín se pregunta cuándo llegará el día en que no tenga prisa. Imagina cómo será el día en que al tener muchos logros ya asegurados pueda darse momentos para leer libros que no tengan que ver con economía, tomarse tiempo para explorar distintas filosofías de vida, dedicar días a explorar nuevos hobbies y darse ratos lo suficientemente largos para estar con sus padres, hijos, esposa y amigos.

A diferencia de otros domingos en que solo se da unos minutos para imaginarse que quiere hacer con ese día para luego empezar a leer las noticias, este le han surgido en su mente nuevas dudas:

“¿Cuándo sabré que ya llegué a lo que tenía que llegar? ¿Cuándo sabré que soy lo suficientemente exitoso y reconocido como para poder dejar de lado el miedo a perder lo que he logrado? ¿Cuándo se acabarán las prisas de seguir pensando, buscando y haciendo con tal de no dejar pasar ninguna oportunidad?”

Y con las nuevas dudas, una ráfaga de aire frio le recorre el cuerpo porque se da cuenta de que su búsqueda intensa y turbulenta no tendrá fin como no la tuvo para sus padres, tíos, abuelos y bisabuelos. Ellos no llegaron al día en que se sintieran con el derecho a explorar nuevas aventuras y disfrutar sin miedo a perder algo. Con estas dudas surge en Benjamín una nueva angustia al darse cuenta de que no tiene claro si lo que persigue es lo que lo llevará a cumplir muchos de los anhelos con los que sueña desde niño. Y esta angustia, aunque incomoda lo motiva a seguir escuchando la voz que le presentó las dudas y que ahora lo cuestiona sobre si por el camino que va logrará llegar a sentir la alegría y calma que anhela experimentar algún día.

La angustia de Benjamín viene porque en su mente hay dos voces que interactúan. La ya vieja conocida voz que desde niño le dice que para sentirse merecedor de dignidad tiene que lograr obtener reconocimiento. Esa voz le apremia cuando sabe que está logrando ser admirado por lo que dice, hace, produce o aparenta; lo castiga cuando tiene ganas de relajarse, de no brillar, de tomárselo con calma; lo corretea cuando quiere descansar y lo amenaza cuando quiere bajar la guardia.
La nueva voz es la misma que surge cada domingo en la mañana, la que lo motiva a imaginarse el día en que pueda o tenga derecho a sentirse libre de perseguir sueños diferentes a los que aprendió deberían ser los más importantes que anhelar a sus 45 años. Sin embargo, por alguna razón esta vez la dejó hablar más, dejó que lo cuestione y le muestre imágenes de una vida con menos prisa, más hobbies y muchas satisfacciones que no dependan del reconocimiento que le den otros.

Cuando escucho la historia de Benjamín me pregunto: ¿Cómo le hacemos los adultos para desenterrar los anhelos que están sepultados bajo el peso de las expectativas y tradiciones familiares, sociales y culturales? ¿Cómo le hacemos para lidiar con la lucha interna que se presenta cuando una nueva voz nos confronta, haciéndonos ver que estamos viviendo en piloto automático? ¿Cómo le hacemos para perder el miedo a probar nuevas experiencias que se salen de lo que aprendimos es merecedor de hacernos sentir dignos y seguros a nuestra edad?

Pienso que Benjamín irá por buen camino si todos los domingos dedica un buen rato de su mañana a escuchar la nueva voz. Seguramente lo volverán a invadir por un tiempo la ráfaga fría y la angustia de cuestionarse lo que creía esencial y verdadero para ser valioso a las 45 años. Pero confío en que se irán transformando en un rayo cálido acompañado de esperanza y entusiasmo conforme vaya aventurándose a experimentar y pueda comprobar que hay muchas más maneras de vivir siendo digno y sintiendo seguridad que solamente persiguiendo reconocimiento.

Hoy le deseo a Benjamín de todo corazón que pueda agradecer a la voz interna que le dejó su educación y a la vez que le abra los oídos y la mente a la voz nueva de su Sí-mismo que quiere ser desenterrada para guiarlo a tener una existencia más libre, en la que predominen las verdades descubiertas por él y los anhelos propios que se han ido gestando como sueños desde niño.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. | Abril 2020.



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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