Blog || Aprendí que mis hijos no son mi tarjeta de presentación.

Aprendí que mis hijos no son mi tarjeta de presentación.

Noviembre 2020

Ayer reviví lo que sentía al mirar los ojos de mis hijos siendo bebés y volví a conectar con el ser original que existe en su interior. ¿Tú puedes recordarlo? ¿Puedes revivir la alegría de disfrutarlos sin pensar si son más, mejores, menos o peores? Luego reflexioné sobre cuando empecé a necesitar que mis hijos fueran, se vieran, buscaran o lograran de cierta forma. ¿Puedes recordar cuando te sucedió a ti? ¿Cuándo confundiste la existencia de tus hijos con tu tarjeta de presentación?

Hoy quiero compartirte algo que he aprendido en mis dieciocho años de ser mamá. Durante este tiempo mis hijos pasaron de ser pantallas que proyecten quien soy a seres únicos, individuales y separados que vienen a escribir su historia. Para lograrlo necesitan quitarse de encima el peso de mis anhelos y expectativas ya que no pueden avanzar si arrastran el compromiso de complementar, solucionar, rescatar o embellecer mi historia. Sin embargo sí sé que hay cosas que mis hijos si necesitan de mí: palabras sabias que los guíen para moverse en el mundo, miradas que les reflejen su fuerza interior, brazos que los contengan cuando tengan miedo, oídos que escuchen sus sueños y un corazón que los ame incondicionalmente para que puedan amarse y valorarse a sí mismos tal como son.

Después de varios revolcones reconozco que mi misión como mamá es ser en unas etapas cuidadora, en otras maestra, en otras guía, en otras acompañante y en otras observadora. Para lograr hacerlo sin inmiscuirme ni desentenderme, sin invadirlos ni descuidarlos me he hecho responsable de mi historia. Me he aprendido a observar, me he esforzado en procesar mis duelos, me he concentrado en conocer y aceptar mis defectos y potenciar mis cualidades, he explorado mis anhelos, escuchado mi sueños y trabajado en mis miedos. Con ello he aprendido a gozar y amar tanto de mi existencia que los he ido liberando de representarme en el mundo y hacerme feliz.

Hoy cuando les sonrío recuerdo lo importante que es mirar más allá de su apariencia para conectar con el ser original que existe en su interior desde que nacieron. Con eso ellos se han ido atreviendo a ser quienes son sin miedo a decepcionarme y han adquirido el valor para luchar por escribir su historia como anhelan sabiendo que sean quien decidan ser siempre puede volver a buscar confort de mis manos, guía en mis palabras, impulso en mi espíritu y confianza en mi corazón.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. | Noviembre 2020.



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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