Blog || Luciana: un amor que transforma.

María y su círculo vicioso de conductas autodestructivas.

Febrero 2019

Cada lunes María se promete a si misma que esta vez sí va a dejar de fumar, beber y/o comer compulsivamente, se pasa los domingos deprimida por las “tonterías” que hizo el día anterior y avergonzada por las intimidades que compartió en el antro, la fiesta o la cena. Sin embargo, cada jueves que se organiza un plan con sus amigos o familiares siente ganas de “soltar el cuerpo” para reírse, escuchar música y convivir con otros un rato. Cuando recuerda su sentimiento del domingo siente temor, pero se dice a si misma que esta vez si tendrá fuerza de voluntad. Ella lo describe así:

“Desde que sé que hay un plan divertido empiezo a sentir el temor de volver a caer en la tentación de fumar, beber de más o comer compulsivamente. Sin embargo, este se combina con ganas de convivir con personas que me divierto, escuchar música, bailar, tener buenas conversaciones y reírme un rato. Cuando el miedo a no hacerme daño es muy grande decido quedarme en casa pero me deprimo pensando que no se divertirme y lo tediosa que es mi rutina. Cuando las ganas de divertirme son más grandes, desde que empiezo a vestirme siento emoción y me digo a mí misma “Tu puedes, eres fuerte, esta vez si vas a lograr salir sin hacer nada de lo que luego te arrepientas”. En cuanto llego al lugar me alegra mucho ver a la gente que quiero o conocer gente nueva y pensar en que me voy a reír. Al poco rato comienza un cosquilleo que recorre mi cuerpo, a veces empiezo a sudar, siento mariposas en el estómago y se agita mi respiración. Pierdo la claridad mental y se hace un nudo en mi pecho. Es una combinación de miedo y euforia. En ese momento empiezo a fumar, beber, comer compulsivamente y/o hablar sin control. Cuando lo hago soy consciente del daño que me estoy haciendo pero no puedo frenar. Es una fuerza que me maneja y me lleva a repetir y repetir el acto sin control. Trato de hablar pensar como detenerme pero es como si hubiera muchas moscas en mi mente que no me permiten entender que me pasa.

Cuando regreso a mi casa, el nerviosismo, la euforia y la diversión se transforman en un círculo vicioso de culpa, vergüenza y tristeza que me deja sin energía y muy triste. Me invade la impotencia al darme cuenta que no puedo entender lo que me sucedió. Siento mucho enojo conmigo misma y me recrimino diciéndome cosas como “soy una tonta”, “me va a pasar algo malo por no tener fuerza de voluntad” y “no valgo nada”. Después me quedo varios días con una sensación de no querer ver a nadie por la vergüenza y temor de seguirme haciendo daño. Me da miedo que por no. Ser fuerte y controlarme algún día me pase algo muy malo o le haga daño a alguien que estimo.

Esta reacción de María es mucho más intensa que otras reacciones emocionales que tiene día a día. En momentos donde algo le afecta menos intensamente también siente tensión, nervios, alegría o tristeza, sin embargo las puede manejar y a veces reducir con ejercicios de respiración o pensamientos y frases que le ayudan a mantenerse fuerte y cuidarse a sí misma. María es una mujer asertiva que generalmente puede identificar lo que ocasionan sus reacciones. Sin embargo existe algo en la convivencia social que todavía no puede identificar.

Ese “algo” es un torbellino formado por un conjunto de emociones e ideas inconscientes que la agitan, desplazando la tranquilidad emocional y el orden de su mente para instalar un caos que le impide tener control sobre lo que dice y hace. Estoy segura que si se atreve a entrar dentro de sí misma para conocer el origen de estas emociones e ideas es probable que pueda divertirse sin hacerse daño. María no tiene un problema de “poca fuerza de voluntad” que debe superar con “fuerza y decisión”. Ella tiene un conflicto inconsciente que necesita reconocer para poder manejar y ser libre de decidir cuándo fumar, beber, comer y que platicar a otros desde la claridad que da la armonía interna y no desde la ofuscación de estar atrapada en un torbellino que se llama complejo.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. Febrero 2019



Mariana García Quintana | Blog

By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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