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Luciana: un amor que transforma.

Febrero 2019

Luciana es una pianista de 80 años cuya música alegre pone a bailar y cantar a quienes la escuchan. La gente la admira ya que, a sus 50 años, después de haber trabajado siempre en el área de seguros decidió que ya eso no era lo suyo y buscó otra forma de vida. Cuando aquello muchos pensaron que era una locura, con la carrera exitosa que tenía, cambiar todo por el sueño de meterse al conservatorio de música. La historia de Luciana es una realidad que muchos podemos tomar como punto de referencia para orientarnos.

Desde que era niña a Luciana le gustaba mucho la clase de música del colegio. Le gustaban mucho los cuadernos pautados y aprender las notas, lo relacionaba con las matemáticas en las que también era muy buena desde pequeña. La profesora de música de la preparatoria la llamo un día para decirle que era muy talentosa y darle informes de las escuelas de música, pero la joven nunca contemplo la posibilidad. Estudió actuaria y desde que terminó la carrera trabaja en distintos lugares del mundo. Su afición, en cualquier lugar, es asistir a los piano bars, sola o con amigos. Nunca se casó ni tuvo hijos, pero su hermana Rosalía, tiene cuatro hijos, y entre ellos está Luciana jr. que es su ahijada y adoración.

Cuando Luciana Jr. tenía 12 años dijo que ya no quería ir a natación, ni a equitación, ni Kumon, ella quería tomar clases de música en las tardes. Sus papas le dijeron que esa clase ya la tenía en el colegio y que a largo plazo no le iba a servir para nada. Ese año Luciana regresó a vivir a su país natal, y todos los viernes se llevaba a su sobrina a los piano bars. Un día Luciana Jr. le pregunto a su madrina porque si le gustaba tanto el piano nunca había aprendido a tocarlo. Esta pregunta la sorprendió y la dejó pensando. Un día Rosalía le llamo a su hermana para poder desahogarse porque estaba teniendo problemas con Luciana jr. La adolescente se revelaba, mostraba oposición a lo que ella y su marido querían que hiciera. Los habían llamado del colegio para pedirles que Luciana se integrara al coro, pero ellos se rehusaban ya que eso no la iba a servir a largo plazo. Rosalía le pidió a Luciana que ya no llevara a su hija a los piano bars. A Luciana le rompía el corazón ver la situación, pero sentía que no podía meterse.

Un día, después de presenciar una pelea entre la adolescente y sus padres, regreso a su casa pensativa y con ganas de encontrar una manera de ayudar a su sobrina sin que se enojaran su hermana y su cuñado. Durante la noche le estuvo dando vueltas al tema y se despertó sorprendida de lo contenta que sentía. Había soñado que en un piano bar ella era la pianista y cantante. Se acordó de lo que le había dicho su ahijada. Ese día tuvo cita su terapeuta con la que hablo del dolor que le causaba ver mal a su hermana y a su sobrina y sus deseos de ayudar. Ese mismo día salió de ahí para comprarse un piano y buscar un profesor de música. Algunos meses después, un viernes se paró un en el piano bar a tocar y cantar. Sintió una alegría que no conocía más que en sus sueños y después de un año de dudas les anunció en su familia que dejaba la empresa para meterse al conservatorio a estudiar música. Rosalía se sorprendió y aunque al principio la criticó, se admiró de la felicidad que emanaba su hermana, La veía radiante, feliz y con una energía especial que no había tenido nunca en su vida.

Luciana decidió invitar a Rosalía a comer para platicarle el proceso de reflexión y transformación por el que había pasado a partir de las pláticas que había tenido con ella y su hija. Que tenía la suerte de haber descubierto una pasión y vocación a los cincuenta por los cuestionamientos de una niña de doce años pero que al parecer esa niña ya tenía claro lo que en esta etapa de su vida la motivaba y hacía sentir feliz. Rosalía y su familia pasaron por un proceso de reflexión y transformación ante la rebeldía de Luciana jr.

Hoy Luciana tiene 80 años y si ahijada 42. Luciana Jr. creó un nuevo método musical para ayudar a las personas a pasar a través de la crisis y es la que anima las fiestas de su casa cantando. Es muy feliz y visita todos los viernes a su madrina en el piano bar donde es muy famosa porque toca. Juntas cantan, lloran, ríen y se abrazan. Luciana Jr., siempre le agradece a su madrina haber sido el trampolín de su vida, Luciana siempre le agradece a su ahijada haber sido el amor transformador de su vida.



Mariana García Quintana © Copyright. Todos los Derechos Reservados. Febrero 2019



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By Mariana García Quintana

Madre, esposa y psicóloga clínica por la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Psicoterapia Gestalt, estudios en Psicoterapia de Arte, Mind Body Medicine, Psicología Profunda, Coaching y Teología.

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